Somos trabajadoras sindicalizadas, las que estamos en las calles, las que movemos el mundo, las que nos organizamos. Somos las que le hicimos el primer paro al neoliberalismo, las del #3J y las del  #8M y también las del orgullo; somos las que luchamos por romper el techo de cristal y los pisos pegajosos; somos las que luchamos por el triunfo del amor y la igualdad.

Cuando hablamos de trabajadoras nos referimos a mujeres, lesbianas, travas, trans y no binaries porque entendemos que la identidad de trabajadoras es lo que nos une en una agenda común de lucha por un mundo más justo, para todes.  

Somos trabajadoras sindicalizadas que pertenecemos a la CGT, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y sindicatos no encuadrados que junto a las compañeras del CITRA conformamos la Intersindical de investigación con perspectiva de géneros. 

Somos trabajadoras sindicalizadas que nos organizamos porque nos impulsa el deseo de encontrarnos y construir juntas otro modo de producir conocimiento con la palabra de las trabajadoras como protagonistas. Nuestro objetivo es enlazar la práctica política sindical con la producción de saberes desde una perspectiva de géneros que responda a las necesidades, prioridades e intereses de nuestra identidad como trabajadoras. 

En este espacio tratamos de construir colectivamente, analizar, pensar el movimiento sindical desde nuestras miradas, con perspectiva de géneros,  poniendo en valor el rol que jugamos, con nuestros aportes, interpelando el relato oficial para visibilizar aquellas historias que quedaron ocultas, destacando los avances y analizando los desafíos.

En ese sentido, desarrollamos diferentes actividades, acciones, investigaciones y espacios de formación y producción que apuntan a visibilizar las problemáticas de las trabajadoras y sindicalistas, poniendo el foco en la construcción de una agenda con perspectiva de géneros. 

Creemos que nuestro trabajo debe organizarse en torno a dos ejes fundamentales para la acción sindical de las trabajadoras: un área de investigación y un área de formación. Ambas están íntimamente vinculadas entre sí pero cada una tiene sus propios objetivos.

El área de investigación participativa se propone configurar una agenda propia de temas y preguntas que nos permitan hacer un diagnóstico y trazar objetivos para mejorar la gestión de las cuestiones de género de cada organización y lugar de trabajo y que, al mismo tiempo, fomente la equidad en  cada espacio de la sociedad.

El área de formación ha sido pensada como un ámbito en el cual fortalecer los trayectos formativos de las trabajadoras, recuperando saberes y experiencias de nuestra propia práctica para potenciar el lugar de cada compañera en sus respectivos sindicatos y lugares de trabajo. Tomamos como un desafío necesario la diversidad de temáticas que hoy nos interpelan en relación al lugar de las mujeres y LGBTI+ en los sindicatos, las tareas del cuidado y las demandas históricas de este tiempo. 

Deseamos que este sea un espacio que continúe creciendo, con el aporte de todas las mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries que quieran sumarse para pensar colectivamente otros modos de hacer política que nos permitan construir un mundo que se parezca más al que soñamos.