Desafíos de las mujeres sindicalistas en este tiempo

Mara Laura Lastres - Imagen: GESP

Las mujeres que deciden aceptar el desafío de realizar actividades en el ámbito sindical debemos saber a que nos enfrentamos.

Un recorrido por las comisiones directivas de los sindicatos argentinos nos muestra que aún en aquellos que representan ramas de trabajo más feminizado están conducidos en su gran mayoría por varones, mientras que nosotras quedamos relegadas a las clásicas posiciones, si tenemos suerte, de ser secretarias de actas, de desarrollo social, de la tercera edad y de género (creo que aún ningún sindicato se atrevió a tanto como para poner a un varón al frente de esta área). Antes de la pandemia teníamos algunos desafíos importantes, el hecho de hacer compatible nuestra vida en casa con nuestra vida laboral y de participación sindical, haciendo posibles reuniones en horarios donde tradicionalmente se espera que estemos preparando la cena para nuestras familias y que se extienden a horas insólitas, impidiendo así que las compañeras que tienen niños/as/es les vean, compartan sus vivencias diarias y hasta puedan tener que hacer frente a reclamos por parte de sus parejas, en caso de que éstos no estén en el ámbito sindical … o aún cuando ellos estén en el ámbito. Con la instalación del ASPO (Aislamiento Social Preventivo Obligatorio) si nos sos esencial o estás en un grupo de riesgo o tenés niños/as/es a tu cuidado, te quedás en tu casa y ahí empieza el verdadero acto de malabarismo, porque si estás en tu casa, no estás haciendo nada. La limpieza parece hacerse sola, las comidas y las tareas escolares también, entonces ya no hay límites para reuniones y/o actividades sindicales, en las que tenés que estar presente si o si, la mayoría de las veces como espectadora, porque después de todo la participación es una cosa, el protagonismo, es algo bien distinto. Las actividades hacia adentro de sindicato aumentan, también hacia el afuera pero … un gran PERO nos muestra que en las mesas de expositores nosotras ya no estamos tan invitadas, incluso en temas que nos afectan directamente como por ejemplo el teletrabajo y la compatibilización con las tareas de cuidado. El desafío hoy es mayor, debemos reforzar la consigna de EL SINDICALISMO ES CON NOSOTRAS y a ésta sumarle que no nos prestaremos a actividades SIN NOSOTRAS, con paneles exclusivos de varones.

Hoy, es el momento de luchar por la capacitación de la Ley Micaela hacia adentro de los sindicatos, que se escuchen nuestras voces, que no seamos dejadas de lado. HOY.