Los derechos laborales de la mujer

Elsa Bulman- Imagen: Pexels

Eran las ocho de noche cuando Gabriela me llamó indignada por lo que le había pasado en el trabajo. Su respiración era agitada y hablaba de forma tal que las palabras se atropellaban en su boca sin poder entenderle.

Fuimos a tomar un café y con voz llorosa, me contó que no le habían otorgado el ascenso que tanto anhelaba. Trabaja para una empresa multinacional desde hace más de ocho años y fue construyendo su carrera dentro de la misma. Nadie le regaló nada. Realizó varias giras dentro y fuera del país capacitando a empleados, escribió artículos reconocidos en su medio, habla cuatro idiomas, su empresa ganó grandes licitaciones gracias a ella, es emprendedora y más de una vez salvó a la compañía de problemas ya que es sumamente eficaz a la hora de trabajar en equipo y buscar soluciones.

 A pesar de todo esto no le dieron el ascenso que viene solicitando desde hace dos años a Directora General. Hasta ahora vino cumpliendo con todas las exigencias impuestas por la empresa pero a la hora de elegir prefieren a un hombre que a una mujer. Yo le dije que esto es machismo, que en nuestros días hay cupos, pero Gabriela me contó que además al ser madre de dos pequeños niños también le juega en contra.

Al verla tan triste y desilusionada no puedo preguntarme si la conquista feminista fue un triunfo o una derrota a la hora de nuestros derechos, y solamente nos recargamos de más tareas.