Madre y Sindicalista: SI

Mara Victoria Llaregui

Lesbiana, madre y sindicalista…ese fue el titulo de presentación de una nota en la cual se referían a mi persona. Una periodista joven, moderna y de moda, decidió etiquetarme sexualmente en una crónica de su autoría. Se basó en que mi pareja luchó judicialmente, y ganó, para lograr una licencia como no gestante, que el PAMI no otorga.

Fueron días muy movilizantes, yo recién había parido, nos pedían notas, presencias en actos, en concejos deliberantes y en las legislaturas, para exponer nuestra lucha, nosotras, aún, acostumbrándonos a la maternidad y haciendo presentaciones judiciales. No fuimos a ningún lado. Nos quedamos en nuestro hogar y delegamos la presencia en otres que amamos: compañeres del sindicato y la vida.

Con la lucha judicial era suficiente en el momento que atravesábamos… 

Esa nota me cayó como un balde de agua fría, no porque me ofenda que me llamen lesbiana, no es eso, sino porque me pregunté: ¿Quién le había dicho que yo era lesbiana? ¿Acaso tener una compañera mujer me hacia lesbiana?.

En pleno puerperio me obligo a analizar y analizarme: ¿era yo lesbiana como decía esa periodista? Madre y sindicalista SI, pero ¿lesbiana?…

Finalmente, decidí seguir con mi vida. Cuando leo o escucho a la periodista me acuerdo de esta anécdota que me llevó a reflexionar: como el periodismo a veces no pregunta, supone. 

Tal vez, algún día me la cruce y lo podamos hablar.