¿Qué son las tareas del cuidado? ¿Por qué es importante hablar del tema?

Eleva

¿A qué nos referimos cuándo hablamos de tareas del cuidado? ¿Por qué es necesario ponerle un nombre a una cantidad de actividades que se hacen de manera diaria y hasta mecánica?, ¿cuidar es proteger?, ¿cuidar es acompañar?.

Desde que el mundo es mundo, y el sistema capitalista lo mueve, se han generado relaciones de poder que funcionan en sinergia para el beneficio de algunos y, muy poco, de algunas. 

La asignación desigual de las tareas, de los roles, de los trabajos, del acceso a los estudios ha generado un brecha en la sociedad  tan importante que dio terreno fértil para la profundizar la dominación de unx sobre otrxs y, en consecuencia, ser la base de las violencias por motivo de género.

Las tareas del cuidado son todas aquellas tareas y actividades que se hacen dentro del ámbito de la casa (la familia) que son el sostén de la vida y de la sociedad. Cocinar, limpiar, hacer las compras, planificar las actividades de los menores o de los adultos mayores, turnos y acompañamientos médicos, las gestiones escoles, las necesidades de indumentaria, farmacéuticas, las impresiones de la tareas escolares, los grupos de familia de whatsapp, entre muchas muchas otras.

Estás tareas, a su vez y en muchos casos, conviven con el trabajo externo, el estudio o la profesión.

En la gran mayoría, estás tareas recaen sobre las mujeres y la población LGBTI+, de ahi que existen la desigualdades, porque muchas de estas personas dejan sus estudios, sus profesiones, sus trabajos “porque cambian el dinero” y eso genera una brecha de acceso desigual entre mujeres, LGTBI+ y varones.

Es un campo problemático que debemos visibilizar y asumir desde todos los espacios, ya que en definitiva forma parte del posicionamiento ético – político que adoptamos: cómo hacer redes entre colectivo que visibilice y promueva transformaciones de las desigualdades de género manifestadas en las tareas domésticas y de cuidado.

A su vez, crear espacios para la reflexión que lleven a nuevas prácticas profesionales y poniendo el foco en las interseccionalidades que se manifiestan en cada uno de los espacios de trabajo, de ocio o de pertenencia.

Es un desafío interpelar e interpelarnos sin llevar la discusión al sexismo de: esto los hacen las mujeres y esto lo hacen los varones, o a las afirmaciones de “yo colaboro en casa”. Entender que todos tenemos derecho a ser cuidados en algún momento de la vida y a cuidar en otro. La crisis no está en tarea, la crisis está en la distribución desigual de la misma.

Escuchar a lxs protagonistas nos permitirá entender dónde está la falla, dónde es el punto bisagra donde eso que hago con amor, que me gusta y lo elijo, me cansa, me angustia, me imposibilita hacer otras cosas que quiero.

Potenciar los históricos saberes de la clase más empobrecida en períodos de crisis y emergencias, y ponerlos a disposición de la comunidad. 

Los feminismos populares son fundamentales para que podamos construir una sociedad más igualitaria.